Primeras impresiones de Summum Aeterna (PC). La mezcla perfecta entre Dead Cells, Hades y Aeterna Noctis

Os traemos las impresiones de Summum Aeterna, el nuevo título de los creadores de Aeterna Noctis que propone una experiencia rogue-lite desafiante. ¿Es tan duro como parece?

Summum Aeterna

Aeterna Noctis fue, sin duda, uno de los juegos independientes del año pasado, siendo reconocida la gran labor de Aeternum Game Studios tanto por crítica como por los usuarios. Debido a ello, no sorprende a nadie que el estudio se haya embarcado en otro juego ambientado en el mismo universo, aunque, en este caso, cambiamos ligeramente de estilo, adoptando este Summum Aeterna mecánicas de rogue-lite.

A diferencia de su ópera prima, Summum Aeterna no se lanza en su versión completa, sino que está disponible en Early Access en Steam, anticipándose un lanzamiento en todas las plataformas en el futuro. Gracias a un código de acceso proporcionado por el estudio, hemos podido sumergirnos unas horas en esta nueva experiencia que, ya os aviso, es tan desafiante como entretenida.

La semilla de la vida … y de la muerte

Summum Aeterna nos pone en el papel del Rey de la Oscuridad, que ya conocimos en Aeterna Noctis. Nos hallamos frente a un ser poderos y fuerte que se ve condenado a la vida eterna. En este punto podéis estar pensando cómo casa esta inmortalidad con las mecánicas rogue-lite de la propuesta: podemos entender cada muerte como un nuevo intento fallido de nuestro monarca favorito en pos de conseguir el poder absoluto.

Impresiones de Summum Aeterna. Morir no es el final de camino, sino un nuevo principio

En este punto he de decir que, de nuevo, Summum Aeterna es una propuesta complicada pero en absoluto imposible que exige del jugador concentración máxima para esquivar los ataques de los enemigos y golpear en el momento justo. En las primeras partidas los rivales harán tanto daño que con dos o tres toques estarás muerto: en este caso recomiendo ir separando a los enemigos para forzar enfrentamientos uno contra uno.

Dicho lo cual, no todo está perdido y cada vez que caigamos volveremos al hub central con nuevas semillas y materia de caos, las cuales tienen un papel primordial en las mecánicas de Summum Aeterna. Los niveles de este juego se generan proceduralmente a partir de las semillas que nosotros usemos en cada una de las pasadas: antes de crear ese nuevo mundo sabremos qué efectos positivos y negativos tendremos que asumir antes de entrar en él. Por ejemplo, podemos ganar más materia de caos a costa de que los enemigos hagan un 10% más de daño: seremos nosotros quienes decidamos qué reto proponernos.

Impresiones de Summum Aeterna. Cada semilla será origen de un nuevo mundo

Un aspecto interesante relacionado con las semillas es que cada vez que morimos se nos proporciona una nueva, pero según vamos haciendo pasadas el nivel de estas va creciendo y con ello se van modificando tanto los efectos positivos como los adversos. Por si queremos ponernos retos más complicados, existe la opción de fusionar semillas, lo cual nos permitirá ir a niveles donde las recompensas, si las obtenemos, serán más cuantiosas.

En cuanto al progreso del personaje en Summum Aeterna, este sigue un sistema muy similar al visto en Hades mediante el cual usamos la materia del caos como moneda para ir desbloqueando mejoras permanentes como un incremento de los puntos de salud o de la probabilidad de realizar golpes críticos.

Impresiones de Summum Aeterna. Mediante este tablero conseguiremos mejoras permanentes para el personaje

También podremos ir mejorando nuestras armas antes de entrar en los mundos mediante la consecución de unas gemas especiales, así como desbloquear más elementos del arsenal, lo cual requerirá que superemos varios mundos para acumular las runas que permiten desbloquearlas.

Acción y reacción

Entrando ya en terreno jugable, Summum Aeterna puede verse como la mezcla de Aeterna Noctis, Dead Cells y Hades. Del primero toma la estética y las habilidades del protagonista, del segundo las mecánicas jugables y del último el sistema de progresión de personaje. En este aspecto hay que destacar el buen trabajo de Aeternum Game Studios para saber colocar bien las piezas de un puzle que, una vez nos pongamos con él, nos va a costar bastante resolver.

Impresiones de Summum Aeterna. Decidir qué gema engarzar no es siempre tarea simple

Cada uno de los mundos cuenta con un número desconocido de salas por las que tendremos que progresar. Hay algunas especiales que sirven para recuperar vida, otras para acumular una poción de salud adicional y finalmente algunas donde encontraremos un extraño objeto atado con cadenas.

Si lo liberamos, se abrirá un portal hacia el siguiente mundo, donde cambiamos completamente de bioma y conoceremos enemigos nuevos. Por cierto, cuidado con la Ruleta de la Muerte, que tantos disgustos me ha ocasionado en mis partidas, la cual nos enseña que no siempre la recompensa a obtener está a la altura del riesgo que corramos.

Impresiones de Summum Aeterna. Desatar el caos nos ayudará a viajar a otros mundos

De manera similar a Dead Cells, de vez en cuando tendremos que tomar ciertas decisiones en nuestro progreso por los niveles de Summum Aeterna, algunas con un coste económico asociado. En ciertas las salas se nos ofrecerá engarzar gemas en nuestras armas con efectos tales como mejorar el daño o recibir un 1% de salud cada vez que golpeemos al enemigo.

Eso sí, de nuevo estas ventajas vienen envenenadas y tendremos que pagar un precio por usarlas: en el último caso que he comentado los golpes de los enemigos dolerán el doble. Está en nosotros decidir si cogemos la gema o no, en un nuevo ejercicio de riesgo-recompensa que le sienta muy bien al título.

Impresiones de Summum Aeterna. No hay un momento de respiro, en cada sala seremos acechados por enemigos

Lo mismo pasa con aquellas habitaciones donde se nos proponen armas nuevas. Aquí la decisión es todavía más complicada, porque en el caso de cogerlas podemos llegar a perder las gemas que tuviéramos engarzadas en la que tenemos en este momento, si es que contamos con el dinero necesario para comprarlas, claro está. Eso sí, Summum Aeterna también nos da la posibilidad de renunciar a la obtención de gemas o armas dándonos una cierta cantidad de dinero que quizá nos venga bien para la próxima ocasión, aunque, eso sí, lo perderemos si caemos en combate.

Mundos diferentes, mismo sufrimiento

Me ha sorprendido la generación procedural de escenarios de la que hace gala Summum Aeterna: aunque he pasado más de una vez por la misma sala nunca he visitado dos mundos exactamente iguales. De hecho, ha habido algunos en los que la salida al siguiente estaba a dos salas y otros en los que he tenido que visitar quince para llegar a ella. En este punto os recomiendo completar cada nivel antes de ir al siguiente para ir mejor preparados, ya que la dificultad sube con cada uno de ellos.

En cuanto a los enemigos, me ha sorprendido lo activos que son, buscándonos una vez que entramos en cada una de las salas. Me han parecido especialmente pesados los voladores, que suelen disparar sus bolas de energía cuando justo estás eliminado al rival a pie que tienes delante. Por si fuera poco, contamos con enemigos élite y jefes finales que nos pondrán las cosas muy complicadas, sobre todo teniendo en cuenta que aquí no hay farolas que nos ayuden.

No contamos en Summum Aeterna con ninguna habilidad defensiva de inicio así que, como siempre, tocará esquivar y saltar para evitar ser alcanzados por ellos. Eliminarlos es clave para aumentar el nivel de caos, lo cual también sucede según entramos en nuevas salas: este factor será clave para ir aumentando nuestra barra de vida.

Impresiones de Summum Aeterna. Gracias a este árbol tendremos una poción de vida que nos vendrá muy bien

Entrando ya en su apartado técnico, Summum Aeterna sigue la línea maestra marcada por Aeterna Noctis, con gráficos dibujados a mano en 2D donde resalta el diseño del Rey de la Oscuridad, pero también el de unos enemigos con bastante personalidad. En este aspecto quizá la nueva obra esté un poco por debajo de la anterior en lo que a escenarios se refiere, sobre todo por su escasa variedad, aunque es un mal que es común a la mayoría de exponentes del género rogue-lite. La acción se ve acompañada por melodías inquietantes a la par que enérgicas cuando entramos en combate.

A modo de resumen de estas impresiones de Summum Aeterna, he de decir que me lo estoy pasando muy bien con el juego: sigo enganchado a él como el primer día. Sí, he muerto muchas más veces que las que confesaré, pero cada vez que he caído me he levantado con ganas de más, lo que habla de las sólidas mecánicas de la propuesta que destaca sobre todo por su excelente manejo y fluidez, aun estando todavía en pleno desarrollo. Sin duda, promete ser un referente en el género una vez se lance su versión definitiva, pero, en su estado actual, ya merece que le echéis un tiento.