¿Quién ganará el premio a mejor juego del año? Estos son los principales argumentos de los nominados para Carlos Gallego

mejor juego del año

Un año más, el debate sobre quién debe de ser el mejor juego del año está sobre la mesa.

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El próximo día 10 tendremos con nosotros, un año más, la gala de The Game Awards, sin duda un evento que ha ganado visibilidad y peso específico con el tiempo y que, a pesar de las voces en su contra, o de aquellos que se empeñan en querer desprestigiarlos, son actualmente el premio de referencia dentro de la industria del videojuego.

Es posible que su fórmula no sea perfecta, que arrastre demasiadas categorías irrelevantes o que algunas de ellas se puedan sentir como meras excusas compensatorias con fines económicos relacionados con la puesta a la venta de la edición GOTY de algún juego. Muchos critican el poco peso específico que tienen los desarrolladores y creativos de la industria en un evento del que son, a todas luces, los auténticos protagonistas.

Pero claro Brie Larson, Gal Gadot o Tom Holland visten mucho, expanden más y promocionan un montón. Vale. Sin embargo, ¿Qué costaría que, a la presencia de estas figuras tangenciales del mundo del videojuego, se sumaran las de creativos de la industria en la entrega de sus premios?

Obviamente, si hay un punto en el que la industria del videojuego ha de madurar es en el reconocimiento público de sus auténticos protagonistas, porque en una era donde el Rubius es más conocido que Kojima, y en la que Tim Schafer y Ed Boon pueden pasear aún por la calle sin que se les pare para pedirles un “selfie”, precisamente es esta gala la que debería de tratar de darle un vuelta a este asunto, aunque fuera, tan solo, haciendo que la gente se peguntara quién es la persona que acompaña al “perdido en la traducción” actor de turno.

Pero yo venía a otra cosa hoy, venía a exponer dentro de la categoría principal, por qué los juegos que están nominados deben de ganar el premio, cuáles son sus puntos fuertes en defintiva. No voy a entrar a valorar que falten o no en la lista juegos como Alyx, creo que todos los que hemos podido jugar el último Half-Life sabemos que si no está en entre los nominados es por tratarse de un juego de VR.

Ya están aquí los nominados a los Game Awards 2020

La realidad virtual, la auténtica nueva generación, el campo donde el videojuego está dando los mayores saltos en los últimos tiempos y un terreno que, visto lo visto a día de hoy, se va a convertir en una opción de entretenimiento muy a tener en cuenta en los próximos años. Lo que hoy es escepticismo mañana será una realidad: los 64 bits del siglo XXI.

Hecha la excusa, hablemos ahora de los títulos que optan a ser el mejor del año. Empezaré por Hades, probablemente una sorpresa para muchos en esta lista. No para mí, pude analizarlo en su momento y creo que su mayor mérito para estar en esta ahí es haber sabido dar al jugador una excusa en forma de narrativa procedural para dar innumerables vueltas a su atractiva propuesta jugable.

Cierto es que este experimento se puede comparar a lo que acostumbra a hacer Yoko Taro en sus producciones, pero en este caso el resultado es mucho más “abierto”, más capaz de sorprender al jugador, menos ligado a acabar la vuelta completa y muy dependiente de nuestras capacidades. Un planteamiento a tener en cuenta.

En el caso de DOOM Eternal lo que lo lleva a estar en esta lista es el perfeccionamiento de una fórmula que parecía no poder ganar más profundidad. La adrenalina, la acción frenética, el desasosiego, la muerte por bandera…todo estos son argumentos falaces a la hora de expresar lo que DOOM Eternal consigue transmitir al jugador: el control total.

Enmascarado dentro de su estética sangrienta, lo último de id Software da las suficientes herramientas al jugador para aprender a “bailar con los demonios” para convertirlos en nuestras particulares cajas de botín, midiendo en partículas imperceptibles de tiempo cual será el próximo recurso que vamos a necesitar para que, de alguna forma, no pare la música.

“Animal Crossing: New Horizons, la mejor campaña de marketing que se ha visto en el mundo que es confinar al mundo entero bajo un virus mortal”, así lo define Reseñas Cortas en uno de sus geniales vídeos. Solo olvidó comentar otro detalle, Animal Crossing consiguió servir como nexo al mundo entero cuando más lo necesitaba, el mejor servicio que puede hacer un juego al mundo. No es mi favorito, probablemente porque es el único que no he jugado (y pasado) de todos los juegos nominados, pero creo que las líneas de arriba son explícitas en su argumentario a favor.

El más polémico de la lista es, sin duda, Ghost of Tsushima, un juego muy genérico en muchas de sus formas, “el Assassin’s de Sony” como muchos lo llaman por ahí. La verdad es que es el juego que más difícil se me hace defender de la lista, pero hay detalles que avalan su calidad. La belleza de su mundo es quizás el que más valore, porque es cierto que podemos tener un sistema de guiado por viento que sea relativamente innovador, pero si por algo disfrute este juego fue por lo increíble de sus estampas, ni yo mismo me creo que con estos argumentos se pueda defender una candidatura firme a juego del año.

LAS SIGUIENTES LÍNEAS PUEDEN CONTENER PEQUEÑOS SPOILERS REFERENTES A LAS TRAMAS DE THE LAST OF US PARTE 2 Y FINAL FANTASY VII REMAKE.

The Last of Us Parte II: lo cierto es que en su fórmula jugable, Naughty Dog se ciñe a repetir el éxito de sus anteriores juegos y producciones con algunos pequeños añadidos aquí y allá. Sin embargo, el auténtico mérito de TLOU2 es dar al jugador el dominio sobre el villano. Frecuentemente nos quejamos de que los antagonistas de los videojuegos no tienen carisma, que son personajes planos o sin ningún tipo de fundamento en sus acciones que justifiquen su “maldad”. Naughty Dog funde todo eso en un ejercicio narrativo tan arriesgado como brillante y oscurece el gris de la saga tiñéndolo de sangre.

La segunda parte de The Last of Us Parte II descuadra nuestras creencias, nos moldea a su paso y, a día de hoy, todavía no he encontrado a nadie que me diga que Laura Bailey no ganará la mejor interpretación por su papel de Abby. Si eres lector y seguidor nuestro sabrás que le puse un 10 en su día, pero, en este punto me cuesta definirme tan claramente sobre si merece el título de juego del año por encima de Final Fantasy VII Remake.

La actriz de doblaje de Aerith en Final Fantasy VII Remake se transforma en la florista con este cosplay

Amado por muchos, denostado por otros tantos. Las decisiones de Nomura en cuanto a cómo debió de ser reenfocado este remake son, probablemente sus mayores fortalezas y a la vez sus debilidades. En mi caso estoy conforme con el rumbo elegido. La idea de hacer un juego sobre un juego es en sí difícil de digerir, una suerte de homenaje, una reimaginación o, si se prefiere ver así, un nuevo enfoque para un juego que ya existía.

Me hubiera aburrido ver los mismos planos y secuencias del juego original trasladados a la tecnología actual, así que aplaudo la valentía de Nomura en este aspecto. Sin embargo, la obra no está completa y, al igual que el Señor de los Anillos no se llevó el Óscar a mejor película hasta que se estrenó el Retorno del Rey no creo que sea el momento de juzgar la obra de Square Enix hasta que no se haya completado.

Eso sí el sistema de combate BTC de este remake es una de las mayores aportaciones al rol por turnos de los últimos tiempos. Esa mezcla entre acción real y pausa que no pierde el ritmo en ningún momento y que, además, invita descaradamente a una segunda vuelta para sacarle todo el jugo es, por el momento, el argumento principal con el que cuenta Final Fantasy VII Remake.

Con todo, y conforme he ido escribiendo estas líneas el justo ganador de Mejor Juego del Año será, para mí, The Last of Us Parte II.

Feliz puente.

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