Retroanálisis de Street Fighter II The World Warrior

Acompáñanos en esta revisión de uno de los títulos de lucha más influyentes jamás lanzados, Street Fighter II The World Warrior

Acompáñanos en esta revisión de uno de los títulos de lucha más influyentes jamás lanzados, Street Fighter II The World Warrior

Si hay un título que ha marcado un género, en este caso, el de los juegos de lucha, ha sido Street Fighter II The World Warrior. Lanzado hace ya casi 30 años, es un buen momento para echar la vista atrás y repasar todo lo que supuso el título en el mercado de los videojuegos y, por qué no, en el entorno cultural de la época.

Efemérides

En el año 1991 el Pacto de Varsovia fue oficialmente disuelto, a la par que el golpe de estado contra Gorbachov sellaba el fin de la Unión Soviética, tras 69 años desde su inicio con la revolución Rusa en 1922. Y en la otra parte del mundo nuestro país vecino Marruecos acuerda un alto el fuego con el Frente Polisario.

En aquellos tiempos, Michael Jackson lanzó su octavo álbum de estudio “Dangerous” incluyendo una colaboración con Slash, celebre guitarrista de Guns and Roses. Nirvana también cosechaba un éxito mundial publicando “Nevermind” y representando con ello el sentir de una generación pero a pesar de estos hitos musicales, el rock estuvo de luto debido a la pérdida de una brillante estrella como fue el gran Freddie Mercury a los 45 años de edad.

Si hubo dos iconos culturares que marcaron 1990 fueron, sin duda, el androide T-800 interpretado por
Arnold Schwarzenegger y la pérdida del vocalist de Queen, Freddie Mercury

El mundo del cine vio el estreno de grandes novedades que quedarían grabadas a fuego en nuestra memoria como las emblemáticas “El silencio de los corderos” o “Terminator 2”. Respecto a galardones, en la 63 Edición de los premios Oscar el film “Bailando con lobos” obtuvo 7 estatuillas, incluyendo mejor película, director y guión.

Respecto al arte y la literatura tuvimos una de cal y otra de arena, al fallecer la escritora española María Zambrano y la publicación del libro “El valor de educar” del filósofo Fernando Savater.

Descubre la última entrega de la franquicia con nuestra cobertura de Street Figther V

En los deportes, Ayrton Senna, uno de los pilotos más grandes de la Formula 1, consiguió su tercer y último título a bordo de un McLaren y un equipo de fútbol como El Estrella Roja de Belgrado se convirtió en el único club de la extinta Yugoslavia en ganar la Copa de Europa y el único de Europa del Este en obtener la Copa Intercontinental.

Pero este repaso histórico del año 1991 no podía finalizar sin hablar de nuestro amado mundo del videojuego. El inicio de los 90 fue el punto arranque para que la compañía Sega, además de deleitarnos con el primer “Streets of Rage”, hiciese debutar a su carismática mascota azul con la salida de “Sonic the Hedgehog”. Al mismo tiempo, nacía la desarrolladora americana Id Software, fundada por John y Adrian Carmack y John Romero.

Seguro que has visto la icónica pantalla de inicio de Street Fighter II más de un millón de veces

Luchadores callejeros

Cuando mencionamos Street Fighter, lo hacemos para referirnos a una de las franquicias más longevas y exitosas de la industria de los videojuegos, con más de 30 años a sus espaldas y que sigue gozando de una salud tan plena como la de un luchador que consigue su ansiado “Perfect”. En esta ocasión, hablaremos sobre la segunda de sus entregas titulada Street Fighter II The World Warrior, considerada por muchos su buque insignia y un clásico imperecedero de este sector.

Su desarrollo corrió a cargo de la compañía japonesa CAPCOM, la cual daría salida a la obra en el año 1991 en salones arcade, convirtiéndose de forma inmediata en un auténtico fenómeno de masas y revolucionando por completo el género de lucha 2D.

La pantalla de selección de personajes también se usaba para mostrar nuestro progreso en el modo historia

Street Fighter II The World Warrior presenta un elenco de ocho personajes seleccionables. En esta nueva iteración se recuperaba a viejos conocidos  de su entrega anterior como el habilidoso japonés Ryu y su fiel amigo y compañero Ken, actual campeón de karate en EEUU. A estos hay que sumar la inclusión de otros 6 nuevos combatientes de diferentes nacionalidades y estilos de pelea, formando un plantel equilibrado, consistente y carismático.

Todos recordamos a Edmond Honda, campeón de Sumo de Japón, que desea que esta disciplina sea conocida y venerada a nivel mundial. Blanka, un mutante con forma de bestia que creció en la jungla de Brasil. Guile, militar estadounidense que quiere derrotar al misterioso organizador del torneo para vengar la muerte de su hermano de armas. Dhalsim, un luchador Hindú que busca el dinero que se otorga al vencedor del campeonato para combatir la hambruna que sufre su pueblo.

Ryu y Ken han hecho aparición en otros juegos de lucha como Smash Bros. Ultimate

Zangief, el combatiente Ruso que ansía llevar el nombre de su querida Unión Soviética a lo más alto de los circuitos de lucha mundial. Llegados a este punto, merece una especial mención la bella y letal Chun-Li, una artista marcial china que trabaja para la Interpol y que intenta vengar la muerte de su padre. Su inclusión en Street Fighter II fue algo  revolucionario y todo un hito histórico en el sector, ya que constituye el primer personaje femenino seleccionable en un juego de este género.

A todos ellos hay que añadir un grupo de cuatro personajes no seleccionables en esta primer versión de Street Fighter II, pero que, a modo de rivales, irían haciendo su aparición de forma sucesiva en los últimos niveles del juego. Nos referimos a los integrantes de la organización Shadaloo compuesta por un boxeador afroamericano llamado Balrog; el maestro tailandés del Muay Thai Sagat; el vanidoso sicario español Vega; y por último, el poderoso líder de la organización criminal M. Bison.

Como curiosidad, algunos de estos personajes cambiarían sus nombres en las versiones comercializadas fuera del territorio nipón. En Japón, el personaje que conocemos como Balrog realmente recibe el nombre de M. Bison; M. Bison es Vega y nuestro Vega es llamado Balrog. Todo un baile de nombres que respondía a una táctica, por parte de la compañía, ante el temor de sufrir una demanda legal por derechos de imagen.

Esto se debía al parecido de uno de sus luchadores con el Boxeador de moda de la época, Mike Tyson. Es innegable el parecido del púgil con el personaje de Street Fighter II, el cual ya hizo su aparición en el primer título de la franquicia, donde incluso nos lo presentaban como M.Bison, nombre con el que fonéticamente también guarda similitudes. Como podéis comprobar, el único miembro de Shadaloo que se salvó del trueque de identidades fue el Tailandés Sagat, probablemente por el hecho de ser el jefe final en el Street Fighter primigenio.

Ryu y Sagat, acérrimos rivales desde la primera entrega, repiten su combate en Street Fighter II

Estos 12 luchadores se convirtieron en mucho más que simples personajes de videojuegos. Al poco tiempo de su lanzamiento, se transformaron en verdaderos iconos videojueguiles que traspasaron el ámbito del sector del ocio interactivo para pasar a formar parte de la cultura popular, incluyendo el cine.

Los acontecimientos que narra Street Fighter II no muestran un guion excesivamente complejo, pero no por ello carente de interés. La historia principal continua el arco narrativo del primer Street Fighter. Ryu, tras derrotar a Sagat en el conocido campeonato de lucha World Warrior y proclamarse vencedor, inicia esta nueva aventura para poner a prueba sus dotes de combate e intentar hacerse con la victoria en la segunda edición del Torneo.

Detrás de este entramado se encuentra la organización Shadaloo y su líder M. Bison que intentan recopilar información de combate de los mejores luchadores de todo el mundo y captar nuevos miembros potenciales. Entre todos ellos, hay un combatiente en especial por el que M. Bison tiene predilección, el actual campeón Ryu.

El resto del plantel de personajes de Street Fighter II complementa la narrativa con sus historias individuales, sus motivaciones y sus propios trasfondos. Todo ellos se entrelazan y forman un tapiz sobre el cual se profundizaría en futuras entregas (en mayor medida mediante precuelas y secuelas) ampliando su mitología y dotando a la historia de una mayor riqueza y complejidad.

Cómo olvidar ese escenario de Street Fighter II de la sauna donde nos enfrentábamos a Honda

El padre de un género

La mecánica de Street Fighter II era sencilla. Tendríamos que ir disputando una serie de combates uno contra uno, donde el objetivo es agotar la barra de vida del adversario. Esto debía de hacerse antes de que llegara a cero el medidor de tiempo del round, que en este título se aumentó hasta 99 segundos, con respecto a los escasos 60 segundos que presentaba el primer Street Fighter.

La victoria se determinaría al ganar dos de los tres rounds que componen el duelo, siendo posible también retar al usuario a los mandos del player 1, siempre y cuando introdujésemos la correspondiente moneda durante el transcurso de la partida.

Para lograr nuestra meta teníamos que asestar golpes a nuestro oponente al mismo tiempo que nos defendíamos de los suyos. Contamos con los movimientos de la cruceta en ocho direcciones y seis botones de ataque con los cuales se ejecutan puñetazos y patadas de diferentes intensidades. Además podíamos saltar, agacharnos, desplazarnos por el escenario y mostrar técnicas especiales de cada jugador, siempre y cuando completábamos con éxito determinadas secuencias de botones.

Estos movimientos especiales eran uno de los aspectos más llamativos de Street Fighter II, y que dotaban de una mayor profundidad las mecánicas de juego y añadían trasfondo a cada uno de los luchadores, formando parte de su personalidad.

Algunas de las novedades que se añadieron respecto a su entrega previa fueron las mecánicas de agarres y proyecciones, así como la posibilidad de cancelar ataques realizando otro movimiento durante la animación del mismo. Esto permite realizar combinaciones de movimientos básicos y especiales. Esta característica accidental, que en realidad se trataba de un error de programación, acabo dando lugar a los robustos sistemas de combos que conocemos en la actualidad cambiando el planteamiento de los juegos de lucha para siempre. Todo un gran paso evolutivo.

España contaba con representación en el plantel de Street Fighter II a través de Vega, uno de sus jefes ocultos, que nos esperaba en su icónico escenario con rejas

No nos podemos olvidar de otras fases que eran tan divertidas como las propias batallas. Con ello nos referimos a los niveles de bonificación de Street Fighter II, los cuales aparecían tras derrotar a tres rivales y avanzar en la historia. En ellos debíamos cumplir ciertos objetivos como romper una serie de toneles de madera que caen desde una cinta trasportadora, destruir una conjunto de bidones en llamas, o el famoso minijuego de destruir un coche. Este en particular, homenajeaba a uno de los niveles ya vistos en otro de los títulos de la compañía CAPCOM (el también mítico Final Fight) donde si completábamos con éxito la misión, el pobre propietario del vehículo exclamaría la conocida frase “Oh my car”.

Destruir el coche, el desafío preferido por el público en Street Fighter II

Muchas son las curiosidades y secretos que se esconden tras el icónico Street Fighter II, y aunque el objetivo de este reportaje no es el de recopilarlas todas (algo que sí hacemos en la sección del podcast Guardado Retro), es justo y necesario comentar algunas de ellas.  Durante la partida, es posible que Ryu y Ken lancen un Hadouken de color rojo. Esto ocurre al azar, y en contra de la creencia popular, no existe una combinación concreta para ejecutarlo; y sí amigos, inflige el mismo daño que un hadouken normal.

Por otro lado, existe una posibilidad entre 512 de que una pulsación de botón al azar tenga como resultado un movimiento especial, así como una posibilidad entre 512 de que un personaje se ponga en guardia sin que el jugador mueva el joystick hacia atrás. Esto se programó a propósito para que los jugadores novatos de Street Fighter II pudieran ver algunos de los alucinantes ataques especiales que tenía cada personaje, y  también para ayudar a reforzar la defensa y dar más opciones de sobrevivir en el fragor de la batalla.

Muchos recordarán que en The World Warrior, no se podía combatir contra el mismo personaje que se contralaba. Pero, si llegas al escenario de Ryu y pierdes para luego continuar como el player 2 y eliges a Ryu, librarás un peculiar combate Ryu vs Ryu donde ambos tendrán la vestimenta del mismo color.

Si hay una palabra que ha trascendido a la cultura general desde Street Fighter II es Hadouken

Otro de los conceptos que llama la atención, y que por suerte desecharon, es  el hecho de que inicialmente no tenían pensado incluir a los protagonistas de su primer título en este Street Fighter II. Si hubiese sido así, se nos habría privado de manejar a los icónicos Ryu y Ken. Muchos de los luchadores que se proponían se verían reflejados en su versión final, pero otros quedaron descartados para siempre. Alguno de esos descartes son bastante curiosos y pueden apreciarse en las ilustraciones de los primeros borradores. Hablamos de un luchador de kempo, un policía con escudo, un ninja enmascarado o un guerrero que portaba una espada.

Una de las anécdotas de producción más interesantes consiste en que, en los primeros borradores de Street Fighter II, la historia se ambientaba en una isla deshabitada donde se celebra el torneo de artes marciales mixtas. En el menú de selección de personajes, tras cada combate se mostraría la imagen de la isla, y sobre ella, veríamos el desplazamiento por diferentes puntos de la misma a modo de mapeado. En los bocetos originales incluso se describen detalles de cómo estaría compuesto por 7 escenarios dispuestos el siguiente orden: ciudad, barco, cascada, bosque, cueva, puente y, por último, el templo en el acantilado.

Boceto inicial del mapeado de Street Fighter II

Gráficamente de otra época

En lo referente al apartado gráfico, puedo asegurar que ver este juego en movimiento en aquellos días era una auténtica delicia que hizo que más de uno se frotase los ojos para confirmar que realmente no estaba soñando. Street Figther II The World Warrior nos deleitaba con enormes sprites detallados, los cuales se movían con notoria fluidez sobre escenarios tan variados, coloridos y espectaculares que se han quedado grabados en la retina de todo fan de los videojuegos. Muchos recordamos la sauna japonesa donde hacíamos frente a Honda, el Templo Hindú de Dhalsim, el helipuerto donde Guile nos pondría a prueba, o el entorno selvático de Blanka en el que sufrimos más de una descarga eléctrica.

Hasta ocho países  diferentes (Rusia, Tailandia, Japón, China, Brasil, India, Estados Unidos y España) fueron representados en Street Fighter II con sus correspondientes escenarios que rebosaban vida gracias a los movimientos de ciertos elementos en pantalla, animales o espectadores, que  en un segundo plano, animaban con fervor mientras se celebrara nuestro combate.

El apartado gráfico de Street Fighter II mostraba luchadores de gran tamaño y escenarios espectaculares repletos de detalles

El diseño de cada luchador de Street Fighter II sigue siendo llamativo y elaborado, al igual que sus animaciones de movimiento y combate, haciendo uso de ciertos elementos característicos con el objetivo de que fuesen lo suficientemente distintos y variados entre ellos, pero a su vez compaginando de forma muy correcta la estética con el estilo de lucha. Si a esto le añadimos un acertado e inteligente uso de la paleta de colores para enfatizar, aún más si cabe, tanto personajes como escenarios, obtenemos un producto con un potencial abrumador.

El mérito de todo ello se lo debemos a dos grandes nombres del sector, hablamos del binomio Akira, es decir, Akira Nishitani y Akira Yasuda. Esta dupla había trabajado previamente en títulos como Final Fight haciendo una excelente labor, motivo por el que la compañía CAPCOM apostó nuevamente y sin dudarlo por la pasión de ambos artistas, su dedicación y su talento. El resultado final en Street Fighter II habla por sí mismo.

M.Bison lucía como un auténtico y temible jefe final a la altura de la calidad de Street Fighter II

El sonido de la lucha

En el último, pero no menos importante de los apartados a analizar, surge otra de las personalidades que llegó a convertirse en todo una leyenda. Nos referimos a la compositora Yoko Shimomura y su exitosa banda sonora. Una obra cuyos temas en la actualidad siguen estando más vivos que nunca, enamorando y emocionando incluso fuera del sector de los videojuegos.

La idea inicial era crear un tema diferente para cada uno de los escenarios de Street Fighter II con el objetivo de evocar, junto al entorno, ciertas emociones al jugador. Estas melodías pegaron con tal brutalidad en el sistema auditivo de los usuarios que traspasaron la propia frontera marcada para convertirse en parte no solo del escenario, si no del propio personaje en sí. Es difícil seleccionar exclusivamente un par de ejemplos dado la alta calidad de la obra sonora, pero en lo personal, las melodías correspondientes a Ryu, Ken y Chun-Li continúan siendo mis preferidas.

Así de humillados quedamos al perder

Veredicto

Street Fighter II The World Warrior fue el juego que revolucionó el género de lucha y la propia industria del videojuego, innovando en multitud de aspectos y mecánicas, y convirtiéndose en un referente a seguir incluso en la actualidad. Un título imperecedero, que pese a tener casi tres décadas de vida, sigue siendo igual de divertido y adictivo que en los años 90. Un tiempo donde guardábamos cada moneda de 25 pesetas como un auténtico tesoro para poder invertirla en perfeccionar nuestras dotes de lucha y técnicas especiales, encarnando a estos míticos 8 luchadores que se convirtieron en parte de la historia.