Análisis de Songs for a hero – A lenda do herói (PC). Innovando en la narrativa desde el desarrollo independiente

Análisis de Songs for a hero -A lenda do herói. Innovando en la narrativa desde el desarrollo independiente

En Songs for a hero somos un héroe clásico de brillante armadura, empuñando una espada y acompañados de nuestro escudo que nos protege de cualquier ataque que el enemigo lance contra nosotros. La historia bebe de los juegos clásicos de rescatar a la princesa sin ningún tipo de complejo, llevando toda falta de pretensión al límite, incluso burlándose de sí mismo. La bella princesa nos pide ayuda para rescatarla del malvado brujo que la tiene retenida en su castillo, y ya de paso salvar el mundo de la maldición. 

Songs for a hero -A lenda do herói es en todo momento consciente de sí mismo, emplazándonos en la típica aventura de damisela en apuros, el viaje del caballero sorteando peligros y matando monstruos para rescatarla de las garras del malvado brujo que quiere destruir el mundo, porque sí, porque eso es lo que hacen los malvados y eso es lo que hacen los héroes.

Contrariamente a lo que podamos pensar, este proyecto no ha finalizado su desarrollo este año 2020, sino que vio la luz en 2012 por parte de Castro Brothers, dos chicos brasileños amantes de la música y los videojuegos (y sí, son hermanos). Con motivo de la publicación de su juego a nivel internacional en Steam, el título ha tenido un importante upgrade gráfico y la traducción y doblaje al inglés, ya que en su primera versión solo contaba con las voces y textos en portugués.

Canto una canción, mientras mato monstruos

La historia que nos plantea este título pasaría desapercibida sin suscitarnos ningún tipo de interés, pero es en la forma de implementar la narrativa donde innova, brilla y da sentido a toda la razón de ser del juego.

Desde el segundo uno y durante todo el desarrollo de los actos que tenemos que atravesar, nuestro héroe canta lo que estamos viendo en pantalla, nos da pistas de cómo resolver los puzles, hace referencia a los enemigos que tenemos delante, si quedan pocos puntos de vida e incluso lo que siente y piensa a medida que avanzamos por el nivel. Todo con rimas desternillantes que constantemente nos dibujarán una sonrisa en la cara y acompañadas de una música excelente, que está perfectamente integrada en el tipo de fase en la que nos encontramos.

Por ejemplo: en un bosque con cabañas de arquitectura medieval, la música que acompaña a la voz de la canción es un laúd con rima juglar, si nos encontramos en las entrañas de una cueva, esta se vuelve más pausada con ambientación de misterio. En cualquier caso, la música que acompaña a la voz es simplemente genial, mezclando estilos clásicos con sonidos modernos, sorprendiéndonos con composiciones diferentes en cada acto. Impregnando todo el título de un ritmo que te empuja a continuar para descubrir la siguiente canción.

Todas las referencias a juegos clásicos de plataforma están presentes en esta aventura

Esto lo hace durante todo el desarrollo de la aventura de una manera orgánica, lo que es muy sorprendente, funciona con la máxima suavidad y mantiene la coherencia en todo momento, para comprobarlo, hice la prueba de pasarme un nivel de forma normal, esforzándome por hacerlo bien sin perder vida y otra siendo errático, con el nivel de vida muy bajo. El resultado me sorprendió por las diferencias en varias partes de la canción, ya que al variar la situación, el héroe relata unas acciones y otras distintas al recibir golpes de los enemigos.

La letra de la canción nos aparece subtitulada en la parte inferior de la pantalla, pero sin interferir en la acción, los idiomas disponibles son el portugués e inglés en textos y voces, lo que supone una gran barrera si no tienes un nivel medio de alguno de ellos, las letras son altamente ingeniosas y el no poder disfrutar de ellas diluyen por completo la experiencia.

Saltos, espadazos y no caigas por el precipicio

Cuando antes decía que el juego no tiene complejos en el planteamiento de su historia, tampoco se queda atrás en el resto de los apartados y se hace si cabe más patente en su jugabilidad. Hace referencia a las sagas más icónicas de la industria constantemente, en todas las fases por las que tendremos que atravesar para llegar al jefe final de cada paraje que visitaremos.

El control del personaje es bastante fluido y exacto, nos permite corregir la dirección y desplazarnos durante el salto para poder esquivar los proyectiles que ciertos enemigos nos lancen o movernos correctamente entre plataformas para no caer al vacío. A medida que avanzamos, iremos descubriendo pergaminos que nos enseñaran nuevos movimientos para superar obstáculos, como un doble salto para alcanzar plataformas lejanas o un dash para combinar con el salto o desplazarnos más rápido.

Las armas que siempre llevamos y no podemos cambiar, son una espada para atacar y un escudo para protegernos. Pero iremos adquiriendo ítems diversos al más puro estilo Zelda. Todas las habilidades gastan unos puntos de resistencia que se rellenan con bastante rapidez, planteando un combate dinámico pudiendo combinar movimientos y objetos especiales para vencer a cualquiera que se nos ponga por delante.

Los jefes finales son muy vistosos con rutinas de ataque claramente definidas

La estructura del juego siempre es la misma repartiendo tres actos, más un jefe por cada emplazamiento que debemos atravesar hasta llegar a nuestro enemigo final. Estos niveles son variados en diseño, con grandes dosis de verticalidad e integrando en ocasiones puzles que cumplen la función de obligarnos a utilizar los objetos que hemos obtenido en el nivel. Aunque están poco inspirados, en ningún momento te complican el avance y dan la excusa perfecta al héroe para inventarse nuevas estrofas que nos hacen olvidar la simplicidad de los mecanismos que nos abren el camino.

Todos los diseños tanto de personajes como de los entornos están cuidados al detalle

El mapa hace las veces de interfaz para seleccionar a qué acto queremos acceder, avanzar en la campaña o rejugar alguna pantalla. También podemos volver atrás para ir al poblado donde nos encontraremos con algunos NPC´s  que en su mayoría solo nos aportarán una frase y la ubicación de la tienda por si necesitas hacerte con puntos de energía o algunas vidas extra, que se pagarán con monedas que los monstruos sueltan al ser derrotados. Aunque esta función no la usarás mucho ya que el juego es fácil, dejando energía y vidas con frecuencia.

He echado de menos un selector de dificultad, para ponerme a prueba en modos más desafiantes, pero pienso que la toma de esta decisión es porque Dumativa Game Studio no ha querido que un modo difícil, que exija mayor concentración, desvíe la atención de lo que consideran verdaderamente importante, no quieren que te pierdas ninguna rima y disfrutes de los constantes chascarrillos y gracietas de las canciones del héroe.

El tipo de humor del que hace gala es totalmente blanco y sin salidas de tono, ideal para compartir con los más pequeños, que seguro no tardaran en pedirte que vuelvas a repetir alguno de los actos. para poder revivir las canciones que tanto les han hecho reír.

Nos encontraremos con nuevas habilidades y objetos especiales a lo largo de la aventura

Cada acto se supera en una media de diez minutos, con lo que no se hace nada pesado y el juego autoguarda cada vez que completas una fase, ideal para echar un rato si no tienes mucho tiempo. Aunque si lo prefieres jugar del tirón, a mí me ha llevado unas cinco horas aproximadamente. Corta duración que me ha dejado con ganas de más, afortunadamente, los hermanos brasileños de Castro Brothers están preparando una secuela para los que quieran volver a disfrutar de su original propuesta.

Colores vivos, brillo y luz para un musical

Brillantes colores y fondos en movimiento con estética 16 bits son los ingredientes que conforman el apartado artístico de esta aventura, todos los diseños tanto de personajes como de los entornos están cuidados al detalle, con sombreados que dan cierta sensación de profundidad entre  el escenario y el fondo.

En cuanto al diseño de personajes, aunque nos encontramos una gran variedad de monstruos con animaciones fluidas y ataques distintos, no presentan ninguna innovación respecto a lo que tantas y tantas veces se ha hecho antes. Serpientes, monos, avispas gigantes o anguilas eléctricas son algunos de los enemigos a los que siempre nos hemos enfrentado a lo largo de nuestras vidas. Creo que supone una oportunidad perdida no haber planteado diseños más rompedores tanto de personajes como en la ambientación con los paradigmas clásicos, ya que en conjunto luce muy bonito, pero toda la sorpresa se la lleva el apartado sonoro.

No hay ningún personaje que no te esperes, no quiero decir que esto empañe la experiencia, pero sí podría haber sumado mayor relevancia al título. Con tantos competidores por hacerse un hueco en la escena independiente, un diseño artístico más original hubiera supuesto un golpe de efecto, haciendo de Songs for a hero un serio candidato a los primeros puestos de la lista de su género.

El camino no tiene pérdida

Veredicto

Songs for a hero – A lenda do herói, nos presenta una propuesta innovadora en la implementación de la narrativa, que como experiencia es altamente satisfactoria y divertida. No voy a dudar en recomendarte que te hagas con él, pero sin pasar por alto la barrera del idioma, si piensas que la compresión de los idiomas en los que está disponible el título es un problema y te apetece echarle el guante a un plataformas, hay otras opciones que satisfarán tus pretensiones mejor que este. En caso contrario, prepárate para no parar de reír. Te dejará con un buen sabor de boca.

Songs for a hero - A lenda do herói

Duración: 5 h
7.5

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

6.0/10

Sonido

9.0/10

Innovacion

9.0/10

Aspectos Positivos

  • Implementa la música como hilo conductor de la narrativa de forma innovadora
  • Gran sentido del humor
  • Te mantendrá enganchado hasta que lo completes

Aspectos Negativos

  • Si no dominas los idiomas disponibles en el juego, no puedes disfrutarlo
  • Corta duración
  • Bajo nivel de dificultad